
jueves, 10 de diciembre de 2009
Enrique Dussel
http://www.enriquedussel.org/entrevista_es.html#
La necesidad de generar una filosofía latinoamericana, orientada en la perspectiva de desplazar los ejes conceptuales de un eurocentrismo que nunca ha considerado a quienes se encuentran por fuera de sus concepciones.
La necesidad de generar una filosofía latinoamericana, orientada en la perspectiva de desplazar los ejes conceptuales de un eurocentrismo que nunca ha considerado a quienes se encuentran por fuera de sus concepciones.
lunes, 12 de octubre de 2009
¿A quien sirve la Filosofía?

La Filosofía, ¿a quien sirve?. ¿Para què sirve?, ¿para divertimento de individuos sin problemas?. ¿Desde dónde pensamos la filosofía?.
¿Cuàn poderosa es la filosofía?. ¿Cuàntas contradicciones ayuda a develar?, si así lo hiciese, para ¿cuántos sectores sería conveniente poseerla?, para cúales no?
Allí está, como una herramienta. Para romper. Para desestructurar lo dado. Nada es así. Todo se nos muestra de cierta manera. Todo es dinámico, por naturaleza.Si no violenta lo dado, no es filosofía.Dulcemente violenta.
viernes, 24 de julio de 2009
Dias de lectura (M. Proust)
No hay quizàs dìas de nuestra infancia que hayamos vivido tan plenamente como aquellos que creìamos dejar sin vivir, los que hemos pasado con un libro favorito. Todo lo que los llenaba para los demàs al parecer y que apartàbamos como un obstàculo vulgar para un placer divino; el juego para el que venìa a buscarnos un amigo cuando estàbamos en el pàrrafo màs interesante, la abeja o el rayo de sol molestos que nos obligaban a levantar los ojos de la pàgina o cambiar de lugar, la merienda que nos habìan mandado y que dejàbamos intacta a nuestro lado, en el banco, mientras que sobre nuestra cabeza, el sol disminuía su vigor en el cielo azul, la comida para la que había que volver y durante la cual sòlo pensàbamos en subir para terminar, inmediatamente despuès, el capítulo interrumpido, todo eso, cuya lectura hubiera debido impedirnos percibir lo que no fuese la inoportunidad, grabada al contrario en nosotros un recuerdo tan dulce ( mucho màs precioso para nuestro juicio actual, que lo que hoy leemos con amor) que si en la actualidad nos sucede volver a hojear esos libros de antaño, sòlo es como los únicos calendarios que conservamos de los días que hoyeron y con la esperanza de ver reflejados en sus pàginas las viviendas y estanques que ya no existen.
jueves, 25 de junio de 2009
MARX (Manuscritos filosóficos)
-Salario
El salario està determinado por la lucha abierta entre el obrero y el capitalista. Necesariamente triunfa el capitalista. El capitalista puede vivir màs tiempo sin el obrero que èste sin el capitalista. La unión entre los capitalistas es habitual y eficaz, la de los obreros está prohibida y tiene funestas consecuencias para ellos.
El nivel mínimo del salario, y el único necesario, es lo requerido para mantener al obrero durante el trabajo y para que èl pueda alimentar una familia y no se extinga. El salario habitual es el mínimo compatible con una existencia animal.
El obrero no tiene necesariamente que ganar con la ganancia del capitalista, pero necesariamente pierde con èl. Así, el obrero no gana cuando el capitalista mantiene el precio del mercado por encima del natural por obra de secretos industriales o comerciales, del monopolio o del favorable emplazamiento de su terreno. Además: Los precios del trabajo son mucho màs constantes que los precios de los víveres.
Los precios del trabajo de los distintos tipos de obreros difieren mucho màs que las ganancias en las distintas ramas en las que el capital se coloca.
El obrero ha de luchar no sólo por su subsistencia física, sino también por lograr trabajo, es decir, por la posibilidad, por los medios, de poder realizar su actividad.
Incluso en la situación social màs favorable para el obrero, la consecuencia necesaria para èste es exceso de trabajo y muerte prematura, degradación a la condición de máquina, de escalvo del capital que se acumula peligrosamente frente a él, renovada competencia, muerte por inanición o mendicidad de una parte de los obreros.
El salario està determinado por la lucha abierta entre el obrero y el capitalista. Necesariamente triunfa el capitalista. El capitalista puede vivir màs tiempo sin el obrero que èste sin el capitalista. La unión entre los capitalistas es habitual y eficaz, la de los obreros está prohibida y tiene funestas consecuencias para ellos.
El nivel mínimo del salario, y el único necesario, es lo requerido para mantener al obrero durante el trabajo y para que èl pueda alimentar una familia y no se extinga. El salario habitual es el mínimo compatible con una existencia animal.
El obrero no tiene necesariamente que ganar con la ganancia del capitalista, pero necesariamente pierde con èl. Así, el obrero no gana cuando el capitalista mantiene el precio del mercado por encima del natural por obra de secretos industriales o comerciales, del monopolio o del favorable emplazamiento de su terreno. Además: Los precios del trabajo son mucho màs constantes que los precios de los víveres.
Los precios del trabajo de los distintos tipos de obreros difieren mucho màs que las ganancias en las distintas ramas en las que el capital se coloca.
El obrero ha de luchar no sólo por su subsistencia física, sino también por lograr trabajo, es decir, por la posibilidad, por los medios, de poder realizar su actividad.
Incluso en la situación social màs favorable para el obrero, la consecuencia necesaria para èste es exceso de trabajo y muerte prematura, degradación a la condición de máquina, de escalvo del capital que se acumula peligrosamente frente a él, renovada competencia, muerte por inanición o mendicidad de una parte de los obreros.
lunes, 15 de junio de 2009
¿Que es el Existencialismo?
La filosofía existencial es el producto de una situación social y cultural de crisis profunda a consecuencia de la terrible ola de violencia y destrucción originada por las dos guerras mundiales, que sembraron la ruina y la muerte masiva en todo el planeta.
La filosofía existencialista debe considerarse como formando parte de un movimiento general de los espíritus, que no está únicamente limitada al dominio estrcitamente filosófico, y que representa una profunda reacción contra el proceso paulatino de disolución de la persona humana que se había llevado a cabo a lo largo de los últimos cien años.
El existencialismo representa el esfuerzo màs colosal del hombre contemporáneo para recuperar los valores singulares de la persona humana frente al degradante proceso de despersonalización que se había iniciado de forma irreversible desde el comienzo del siglo XIX.
El existencialismo representó una fuerte reacción contra la ruina del hombre, contra su desindividualización y despersonalización creciente, contra el injusto desconocimiento de sus peculiaridades individuales, de su autonomía y responsabilidad personal.
Por este motivo, el existencialismo iniciará un proceso de subjetivización del pensamiento. Reflexionará desde la perspectiva del actor, en lugar de hacerlo, como era habitual en la filosofía tradicional, desde el ángulo del espectador.
Frecuentemente, la filosofía de los existencialistas se funde con su biografía y su pensamiento, se impregna con el calor de sus emociones del momento. La actitud distante que los filósofos del pasado acostumbraban a adoptar ante su filosofía, con la finalidad intelectual de darle objetividad y universalidad, se esfuma ante los existencialistas.
La metafísica clásica había establecido la distinción entre la esencia y la existencia. La esencia es lo que un ser es: esto es un caballo, aquello una mesa, yo soy un hombre.
La esencia no expresa todo lo que es un ser, únicamente hace referencia a lo que dicho ser tiene en común con los demàs seres de la misma especie.
Por el contrario, el exietencialismo, es la doctrina que afirma la prioridad de la exietencia en relación con la esencia respecto de la naturaleza humana.
Las cosas, los objetos, es indudable que tienen esencia, y podemos preguntarnos, lo que es la mesa o el lápiz.
Pero acerca del hombre no puedo preguntarme lo que es, sino solo ¿Quien es?. En el hombre, según los existencialistas, prima la existencia por sobre la esencia. La existencia es previa a la esencia. Es decir, el hombre no tiene esencia prefijada, sino que èl libremente se la constituye a lo largo de las vicisitudes de su existencia en el mundo.
La filosofía existencialista debe considerarse como formando parte de un movimiento general de los espíritus, que no está únicamente limitada al dominio estrcitamente filosófico, y que representa una profunda reacción contra el proceso paulatino de disolución de la persona humana que se había llevado a cabo a lo largo de los últimos cien años.
El existencialismo representa el esfuerzo màs colosal del hombre contemporáneo para recuperar los valores singulares de la persona humana frente al degradante proceso de despersonalización que se había iniciado de forma irreversible desde el comienzo del siglo XIX.
El existencialismo representó una fuerte reacción contra la ruina del hombre, contra su desindividualización y despersonalización creciente, contra el injusto desconocimiento de sus peculiaridades individuales, de su autonomía y responsabilidad personal.
Por este motivo, el existencialismo iniciará un proceso de subjetivización del pensamiento. Reflexionará desde la perspectiva del actor, en lugar de hacerlo, como era habitual en la filosofía tradicional, desde el ángulo del espectador.
Frecuentemente, la filosofía de los existencialistas se funde con su biografía y su pensamiento, se impregna con el calor de sus emociones del momento. La actitud distante que los filósofos del pasado acostumbraban a adoptar ante su filosofía, con la finalidad intelectual de darle objetividad y universalidad, se esfuma ante los existencialistas.
La metafísica clásica había establecido la distinción entre la esencia y la existencia. La esencia es lo que un ser es: esto es un caballo, aquello una mesa, yo soy un hombre.
La esencia no expresa todo lo que es un ser, únicamente hace referencia a lo que dicho ser tiene en común con los demàs seres de la misma especie.
Por el contrario, el exietencialismo, es la doctrina que afirma la prioridad de la exietencia en relación con la esencia respecto de la naturaleza humana.
Las cosas, los objetos, es indudable que tienen esencia, y podemos preguntarnos, lo que es la mesa o el lápiz.
Pero acerca del hombre no puedo preguntarme lo que es, sino solo ¿Quien es?. En el hombre, según los existencialistas, prima la existencia por sobre la esencia. La existencia es previa a la esencia. Es decir, el hombre no tiene esencia prefijada, sino que èl libremente se la constituye a lo largo de las vicisitudes de su existencia en el mundo.
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